lunes, 21 de noviembre de 2011

¿CONVIVIR CON LA NATURALEZA DEBERIA SER UN DERECHO UNIVERSAL O PRIVILEGIO DE UNOS CUANTOS?

En una atractiva propuesta, Tony King, director de Scottish Wildlife Trust, sugiere que el contacto con la vida silvestre bien pudiera considerarse entre los derechos humanos más elementales que todos deberíamos tener garantizados.
 Tony King es director de Scottish Wildlife Trust, organización conservacionista que se ocupa del cuidado de la vida salvaje escocesa. Este día King escribió un artículo en el que se pregunta si el acceso a la naturaleza debería considerarse un derecho universal o solo el privilegio de algunos.

«Ningún gobierno ha reconocido el contacto con la naturaleza como un derecho, aunque esto puede y debe generar beneficios para todos en la sociedad», dice King al inicio de su artículo, agregando además que este debería incluirse en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de la Infancia.

Es cierto que algunas otras condiciones, algunas incluso básicas, son mucho más urgentes en varios países, sin embargo, dice King, “las terribles privaciones sufridas por la gente en todo el mundo no deberían cegarnos ante las desigualdades que perviven en nuestro país”.

Y King se refiere sobre todo al hecho de que el acceso a la naturaleza no está visto como un derecho que todos deberíamos tener garantizado por los beneficios que conlleva, particularmente entre los niños. Asegura el autor que “el acceso regular y disponible a un entorno rico en vida silvestre es esencial para la salud y el bienestar de los niños […], esencial para alcanzar una mejor salud, un mejor nivel educativo y un mejor desarrollo social”.

Asimismo, según algunos estudios, los niños que tienen la oportunidad de convivir con la naturaleza tiene una mejor autoestima, confianza en sí mismos, independencia, autonomía e iniciativa que aquellos que desafortunadamente no pueden hacerlo.

Los gobiernos pueden y deben articular un nuevo derecho: que cada niño y joven tenga el derecho de crecer y vivir en un entorno rico en vida silvestre de alta calidad y de fácil acceso a los beneficios físico y mentales, ventajas de desarrollo y oportunidades de juego que ello implica.

Desde esta perspectiva, los derechos humanos aplicados a un contexto de conservación natural adquieren un panorama mucho más amplio, que trasciende los conceptos que habitualmente escuchamos cuando se habla del tema y, además, que incluso en países en vías de desarrollo podrían implementarse paralelamente a las necesidades más apremiantes.

[Guardian]

EL VATICANO DEMANDA A BENETTON POR FOTOMONTAJE DEL PAPA BESANDO A OTRO HOMBRE

Inicial el Estado Vaticano acciones legales contra United Colors of Benetton, la marca que en su campaña “Unhate” muestra al papa besando a un alto jerarca del islamismo.

Luego de la polémica suscitada por Unhate, la más reciente campaña publicitaria de la marca United Colors of Benetton, el Estado Vaticano decidió emprender acciones legales para impedir la circulación de por lo menos un afiche: el que muestra a Joseph Ratzinger, el Sumo Pontífice de los católicos, besando a Ahmed Mohamed el-Tayeb, imán de la mezquita cairota de al Azhar y también una reconocida autoridad dentro de la religión islámica.
Recordemos que la campaña tiene como objetivo principal “contrastar la cultura del odio y promover la cercanía entre personas, religiones, culturas y un entendimiento pacífico entre los motivos de cada cual”, y que su tema central es el beso, “el símbolo más universal de amor, entre líderes políticos y religiosos del mundo”.
Pero a juzgar por la virulenta reacción institucional de la Santa Sede, ni la intención ni las formas causaron gracia o por lo menos simpatía entre el papa y sus allegados, quienes obligaron a Benetton a retirar de su campaña ese fotomontaje.
Hasta ahora ningún otro de los personajes retratados en los carteles —Obama, Chávez, Sarkozy, Merkell, Kim-Jong II, etc.— ha hecho declaraciones públicas al respecto.

¿ES EL EMPLEO UN SISTEMA OBSOLETO EN LA ACTUALIDAD?

El empleo es un concepto que, afortunadamente, podría volverse pronto obsoleto; el trabajo y la creación de un valor para la sociedad poco tienen que ver con la esclavización de las personas ante un empleador.

“La emancipación siempre llega puntual, llegar tarde a esa cita sería un pecado”

Con la consolidación de las tecnologías digitales como un pulso omnipresente en nuestra cotidianidad, las estructuras sociales, los patrones culturales y los conceptos rectores de la psique colectiva han experimentado una transformación tan radical y acelerada que quizá seamos parte de la mayor revolución sociocultural de la historia humana.

Y al igual que toda transformación, este proceso ha cobrado múltiples “víctimas”, es decir, aquellas instituciones, sistemas y organismos que no son capaces, por su propia naturaleza o por simple abstinencia, de sintonizarse con las pautas del actual escenario. Y entre estas “víctimas” podemos considerar la pérdida de miles de negocios y millones de empleos que han dejado de ser relevantes para las tendencias socioeconómicas que rigen esta nueva realidad.

Un caso interesante es el de las oficinas de correo, que año con año, desde hace una década, han visto cómo el número de usuarios que recurren a sus servicios va desplomándose. En el caso de la oficina estadounidense de correos, el U.S. Postal Service, ha perdido tantos usuarios que incluso se maneja la posibilidad de su cierre en el corto plazo, lo cual dejaría sin empleo a cerca de 600,000 personas (tan solo en los últimos 4 años los envíos disminuyeron un 22% ante la masiva popularización y tajante practicidad de herramientas como el correo electrónico).

Cada nuevo programa de computadora que se estrena hace básicamente lo que hasta hace poco era tarea de una persona, solo que el primero lo hace de una manera más rápida, barata y efectiva. Y por esta razón la digitalización o la robotización de millones de labores emerge como una tendencia ineludible. Por otro lado los gobernantes afirman, de manera sistemática y en prácticamente todo país, que el gran problema es la falta de empleo, una postura un tanto contradictoria cuando coexiste con la promoción y el financiamiento del desarrollo tecnológico. Y precisamente esto es lo que Douglas Rushkoff, tal vez el más brillante teórico de los medios y un lúcido analista socioeconómico, se ha atrevido a cuestionar en un artículo publicado en CNN y titulado “Are Jobs Obsolete?”. ¿Es en verdad el desempleo un problema fundamental o en realidad se trata de una inercia retórica que ya no necesariamente encaja en la vida contemporánea?

“Me da miedo siquiera preguntarlo, pero ¿desde cuándo el desempleo se convirtió en un problema? Entiendo que todos queremos nuestro salario, o al menos queremos dinero. Queremos alimento, techo, vestido y todas esas cosas que el dinero puede adquirir. ¿Pero de verdad queremos empleos?”, cuestiona el también profesor de la New York University.

Parece que el empleo, y no la productividad, se ha convertido en la meta a largo plazo de la estrategia económica de distintos gobiernos, entre ellos el de Estados Unidos (al cual se refiere Rushkoff en su artículo). Si tomamos en cuenta que en el mundo se produce casi el doble de alimentos de lo que los 6 mil millones de habitantes necesitamos, entonces quizá no se trata de que no haya recursos para que todos vivamos, sino que “necesitamos” de un sistema que nos obligue a merecer el sustento que recibimos (algo relativamente absurdo, pues hay millones de personas que trabajan jornadas de hasta 16 horas diarias y apenas ganan para sobrevivir).

El empleo es un concepto relativamente nuevo. Las personas siempre han trabajado, pero no fue sino hasta el Renacimiento, época en donde surgió el primer anteecente corporativo, cuando las personas trabajaban para sí mismas, ya fuese como carpinteros, pastores o zapateros, intercambiando el fruto de su trabajo por otros bienes y servicios que requerían para vivir. En ese esquema los únicos que veían su riqueza disminuir eran los aristócratas, quienes dependían de sus títulos nobiliarios para obtener dinero a partir del esfuerzo de aquellos que trabajaban. Ante ellos las clases gobernantes recurrieron a un nuevo sistema que obligó a todos estos pequeños trabajadores a ceder su trabajo a industrias que tenían la autorización exclusiva para proveer el mercado y fue así como surgieron los conceptos de empleo y de empleados. 

Al igual que en la era industrial, tiempos durante los cuales miles de personas fueron reemplazadas por máquinas, ahora, en la era digital, se ha desatado un proceso similar: las herramientas digitales aumentan la eficiencia, reemplazan a personas y aumentan las ganancias corporativas. Lo anterior resulta ciertamente negativo para los empleados y los sindicatos, pero ¿es en realidad un fenómeno nocivo para nosotros? A fin de cuentas recordemos que ese es el rol original de las tecnologías: facilitar las labores y procesos productivos de una sociedad.

“La pregunta que tenemos que comenzar a hacernos no es cómo emplearemos a toda esa gente que es reemplazada por la tecnología, sino cómo podemos organizar una sociedad alrededor de algo más allá del empleo.

Pero en lugar de apostar a un nuevo diseño orientado hacia la cooperación y el bienestar compartido, parece que aquellos que controlan los sistemas que nos rigen prefieren seguir incentivando un modelo basado en un mercado de carencias, dentro del cual se negocian cosas que en realidad existen en abundancia y serían suficientes para todos.

“De lo que carecemos no es de empleo, sino de una forma de distribuir con justicia los bienes que hemos generado a través de nuestras tecnologías y una forma de crear sentido en un mundo que ya ha producido mucho más de lo necesario”.

A lo largo del último siglo se han probado alternativas al sistema capitalista. Una de las más populares fue el comunismo, dentro del cual los bienes eran distribuidos equitativamente, sin embargo, este no representaba un diseño estimulante, que motivase a la población a producir y colaborar, además de que jamás funcionó, por múltiples razones, como estaba pensado. Del otro lado, el más reciente diseño el capitalismo, el libre mercado, opta por simplemente dejar sufrir a aquellos que no son capaces de capitalizarse, esperar a que se diluyan. Pero como hemos comprobado, este modelo también está lejos de ser funcional y, en cambio, promueve un gran abanico de “anti-valores” como la ambición, la competencia, el clasismo y la frivolidad.  

Y es precisamente dentro de esta búsqueda por generar una nueva alternativa al actual sistema que la era digital ofrece una opción interesante: intercambiar información o, mejor dicho, bits, en lugar de bienes. En esta dinámica el escenario es el hiperespacio, y a través de este podemos proveernos, aportando un valor a nuestro entorno, de aquellas cosas que necesitamos o deseamos. Si aceptáramos que el alimento y el hogar son derechos fundamentales de todo ser humano (existe suficiente de ambas cosas para que a nadie le falte), entonces el resto del trabajo que hiciéramos serviría para adquirir aquellas cosas que no son indispensables para nuestra existencia pero que sin duda la enriquecen. Por cierto, estas labores, como programar un software, generar piezas de comunicación, enseñar a distancia o escribir un libro, se pueden realizar de manera independiente, sin necesidad de convertirte en un empleado de alguien (en especial de las grandes corporaciones).  

Tomando en cuenta todo lo anterior, y luego de hacer conciencia sobre esta acelerada transformación en la que estamos inmersos como sociedad mundial, durante la cual muchos de nuestros pilares socioculturales caerán para no levantarse, sería interesante reflexionar si el concepto de empleo es una de las cosas que en realidad queremos salvar.

Y para concluir podemos afirmar pocas cosas, pero suficientes para coquetear con la idea de consumar un rediseño de nuestra realidad productiva:

a) El modelo actual no funciona (¿Alguien aún lo duda?).

b) La decisión de explorar nuevos horizontes esta solo en nuestras manos.

c) Estamos frente a una oportunidad histórica para dar una inédita sacudida a nuestra realidad sociocultural.

d) La respuesta a este reto está seguramente ligada, en alguna medida, a las herramientas digitales y a nuestra relación con el medioambiente.

e) Si aspiramos a una vida mejor, compartida, sería bueno que nos apresuráramos a encontrar pronto la mejor alternativa posible.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

EL IDÍLICO TÚNEL DE ARBOLES EN KLEVAN, UCRANIA

Un sublime pasadizo formado por árboles se ha convertido, entendiblemente, en una popular atracción para locales y foráneos; el frondoso túnel se encuentra cerca del pequeño pueblo de Klevan, en Ucrania.








A las afueras de un minúsculo pueblo llamado Klevan, en Ucrania, se encuentra uno de los pasadizos naturales más notables del planeta. Se trata de un frondoso túnel, perfectamente moldeado, que atraviesa un bosque. El escenario remite a una especie de portal onírico que sigilosamente aguarda ser atravesado, quizá por una bella chica local que entienda el lenguaje de las aves, tal vez por una pareja como parte de un ritual para consumar su amor o, por qué no, por una tribu de seres elementales que coquetean con algún tipo de emancipación.

Curiosamente este vórtice verde, una de las principales atracciones naturales de Ucrania, nació a partir de la interacción entre la naturaleza y el ser humano: el sublime conducto fue moldeado por el paso recurrente de un tren a través del bosque. Localmente se le conoce como “Тоннель любви” (“Túnel del amor” en ruso), por la gran atracción que genera en parejas de visitantes que deciden atravesarlo tomados de la mano.

VIDEO



HOMENAJE A STEVE JOBS


sábado, 5 de noviembre de 2011

WILLIAN OSPINA

"La literatura es la memoria profunda, de los pueblos y que
Forma parte de la vida mas que de la academia o la vida editorial". William Ospina





La universidad surcolombiana fue el centro de congregación de aproximadamente 400 personas entre ellos invitados ,profesores , profesionales de distintas labores y estudiantes de la misma universidad a la conferencia que brindo el escritor y autor de varias obras como: ¿Dónde está la franja amarilla? , Es tarde para el hombre, Ursúa, El País de la Canela, entre otras y columnista del diario El espectador, William Ospina.
una conferencia muy nutritiva para quienes tienen por icono literario a este hombre tuvo lugar el día viernes 4 de noviembre en las horas de la tarde , 3 horas fueron sucificientes para que el "maestro" como todos le llamaban
nos hablara un poco de su vida como escritor, de  sus ensayos que tienen como énfasis la critica de una sociedad ahogada por el materialismo, de su actualidad profesional y de la literatura enfocada a unas reglas que a veces dejan limitante la magia del escritor.

Con esto William Ospina dejo su huella en esta parte del país y acompaño a los estudiantes universitarios
en esta dura etapa de lucha en pro de una educación digna en colombia.

jueves, 3 de noviembre de 2011

TAYRONA: UNA DERROTA PARA LOS GRANDES CONSORCIOS HOTELEROS



La presión ciudadana echa abajo la construcción de un lujosísimo complejo turístico en el Parque Nacional Tayrona, en la región caribeña de Colombia, evidenciando que los vínculos entre la clase política y los grandes inversionistas privados pocas veces traen beneficios para las mayorías.

Sabemos de sobra que la voracidad empresarial pocas veces ha mostrado mesura o respeto por algo que no sea el dinero o las ganancias obtenidas de sus negocios. En el caso de la industria turística son numerosos los ejemplos, en todo el mundo, de empresarios que invaden sin miramientos zonas de altísimo valor natural con tal de instalar en esos límites un lujoso complejo recreativo, casi siempre con la anuencia de las autoridades en turno y en perjuicio de los pobladores nativos y de la fauna y la flora del lugar.



En esta ocasión la zona en riesgo se encuentra en el norte de Colombia, en una reserva conocida como Tayrona, parque nacional y hogar también de la etnia Kogüi, donde un par de firmas trasnacionales, Mickmash y Six Senses, planeaban “desarrollar un proyecto hotelero ecoturístico de alto nivel”, según reporta el diario colombiano El Espectador, cuya edificación principal sería un hotel de siete estrellas, un “símbolo de prosperidad” a decir del presidente colombiano Juan Manuel Santos.

Aliados con políticos locales y algunas familias con notable influencia en las altas esferas del gobierno colombiano, los inversionistas habían decidido situar su complejo en el parque Tayrona, entre los sectores de Cañaveral y Arrecifes, en el departamento de Magdalena. Además del capital de Mickmash y Six Senses y el del grupo colombiano Daabon de la familia Dávila Abondano, en el negocio estaban involucrados también Carlos Castaño Uribe, antiguo director de Parques Nacionales y actual viceministro del Medio Ambiente, el ex vicepresidente Francisco Santos y el empresario Felipe Santos Calderón (estos últimos primo y hermano del presidente, respectivamente). Como se ve, una fuerte apuesta de capital privado con un apoyo no menos animoso por parte de importantes funcionarios del sector público. Sin embargo, podríamos preguntarnos qué tanto de ese ímpetu obedeció más a razones personales que al beneficio colectivo.



Y quizá para responder a esta pregunta bastaría con traer a colación un documento oficial en que el Ministerio del Interior certificó, para facilitar la construcción del hotel, que en la zona no vivía ninguna etnia indígena, desapareciendo de un plumazo a los kogüi, población originaria residente en la Sierra Nevada de Santa Marta con la que el presidente Santos convivió el día de su toma de posesión y a quien además los indígenas reconocieron con el título de “Mamo” (la máxima autoridad entre los kogüi) y un bastón “como símbolo del equilibrio universal”, rituales que de nada sirvieron al momento de aprobar su virtual supresión en aras del negocio que otros traían entre manos.

Por fortuna, la decisión de construir el susodicho hotel en Tayrona se canceló el pasado 25 de octubre por orden misma de Juan Manuel Santos, aunque no por las razones que muchos creeríamos. Si bien este triunfo podría adjudicársele a la presión ejercida por los simpatizantes de la causa Tayrona (muchos agrupados en el movimiento ciudadano Tayrona Libre), el gobierno colombiano prefirió difundir la versión de que el proyecto ya no se ejecutaría debido a los vínculos entre los inversionistas y la familia del presidente. Según parece, los motivos de conservación ecológica y cultural fueron los menos importantes al decidir, desde el gobierno, dar marcha atrás al proyecto.

Aunque algunos se muestra escépticos ante este triunfo, no podemos soslayar el mérito de la organización social que con voluntad y objetivos claros pudo frenar el aparentemente poderoso contubernio de los grandes inversionistas y el gobierno que solo en discursos de ocasión, pero no en sus acciones decisivas, está comprometido con la búsqueda del bienestar común.

Con información de El Espectador y El Heraldo.


EL INSECTO MAS RARO DEL MUNDO


Salido de la siempre sorprendente imaginación de la naturaleza, este insecto nativo de Brasil desafía a las mentes más estrafalarias y las invenciones más surrealistas.
Como si pareciera sacado de una de esas mentes famosas por sus extravagantes invenciones, uno de esos artistas que ven lo fantástico donde supuestamente solo está la pobre realidad, este insecto originario de Brasil, una especie de saltamontes arbóreo, representa uno de los diseños más singulares de todo el catálogo natural.



Su nombre científico es Bocydium globulare y se le conoce sobre todo por el impacto que generó en el escultor alemán Alfred Keller, quien trabajó durante un año en la realización de este modelo:

Adiestrado en las artes de la herrería, Keller trabajó desde 1930 hasta su muerte, en 1955, para el Museo de Historia Natural de Berlín, donde se especializó en la representación plástica de diversos insectos: mosquitos, escarabajos, hormigas y muchos otros que elaboró con notable maestría y fidelidad al original. Pero sin duda su Bocydium globulare es uno de sus mejores trabajos —y podríamos preguntarnos si cuando los visitantes del museo se enfrentaban con tan insólito ejemplar no se preguntarían si ese insecto no sería invención del propio Keller, nacido de un arrebato creativo luego de pasar tantos años atisbando el microcosmos de los insectos, inspirado acaso por las excéntricas visiones del Bosco, como si se tratase de un animal salido, digamos, del Jardín de las Delicias.

[Dark Roasted Blend]

¿CUANTO NOS TOCARIA A CADA QUIEN SI SE REPARTIERA TODO EL DINERO DEL MUNDO?



En un ejercicio económico se calculó cuánto dinero recibiría cada habitante del planeta si la riqueza se repartiera equitativamente, invitándonos a soñar con la posibilidad de nuevos modelos de existencia para una sociedad desmoralizada.

Hace un par de años el diario Parade realizó un ejercicio que permitió calcular cuánto dinero recibiría cada habitante de la Tierra si las riquezas monetarias se distribuyeran equitativamente. En ese entonces la operación se hizo tomando en cuenta una cantidad de dinero calculada en 60 billones de dólares (60 millones de millones) y se dividió entre una población mundial de 6.8 mil millones de personas (cifra que actualmente se ha elevado a 7 mil). Por ahora respetaremos esa cifra de habitantes, tomando en cuenta que muy probablemente la otra cifra, la del dinero, también se haya elevado (a pesar de la crisis financiera). 

Es importante aclarar que esta cantidad, los 60 trillones calculados, solo corresponden al dinero incluido en la clasificación M3. Y como pocos de nosotros estamos familiarizados con esta jerarquización del dinero que circula en el mundo, explicaremos brevemente cómo se organiza esta escala (cortesía del los chicos de Ser Millonario):

Definiciones técnicas:

E: Emisión. Incluye billetes, monedas y cheques que se encuentran en libre circulación, más los depósitos del sistema financiero en el Banco Central correspondiente..

C: Circulante. Incluye billetes, monedas y cheques emitidos por el Banco Central en libre circulación, menos los saldos en caja del sistema financiero. Es lo que comúnmente se conoce como el “circulante”.

Escala:

M1 = C + D1 (en este caso D1 corresponde a los depósitos en cuentas corrientes del sector privado no financiero netos de canje).

M1A = M1 + Dv + Ahv (en este caso Dv se refiere a los depósitos a la vista distintos de cuentas corrientes y Ahv son los depósitos de ahorro a la vista).

M2A = M1A + Dp (en este caso Dp corresponde a depósitos a plazo del sector privado).

M3 = M2A + Depósitos de ahorro a plazo incluidos los de la vivienda.

M4 = M3 + Documentos del Banco Central en poder del público (Sector privado no financiero).

M5 = M4 + Pagarés de Tesorería en poder del público (Sector privado no financiero).

M6 = M5 + Letras de crédito en poder del público (Sector privado no financiero).

M7 = M6 + Depósitos en moneda extranjera del sector privado.

¿Entonces? Bueno, pues el resultado a la gran interrogante fue un aproximado de nueve mil dólares por persona. Y seguramente muchos pensarán que esta es una cifra poco atractiva y seguirán deseando que el pésimo modelo de distribución de riquezas siga vigente para poder seguir comprando iPads y cosas por el estilo. Sin embargo, existen otras variables que si agregamos a este ejercicio matemático, entonces el panorama potencial se dibuja mucho más atractivo, mientras que el actual se presenta como aún más absurdo.

Por ejemplo: en el mundo se produce alrededor del doble de alimento de lo que se necesitaría para alimentar a toda la población, y curiosamente más del 15% de la población sufre actualmente de hambre. Ello quiere decir que bajo un cierto diseño, radicalmente opuesto al hoy vigente, todos podríamos acceder a comida gratuita o al menos a un precio meramente simbólico. Lo cual, además, contradice plenamente las leyes de mercado que han provocado una inédita alza en el precio de los alimentos, endureciendo aún más las condiciones de la población global y ahuyentando la posibilidad de que todos compartamos un estado de dignidad generalizada. 

Por otro lado, también está el ámbito de las medicinas, donde el Big Pharma (la oscura industria farmacéutica) se dedica a distribuir medicamentos elaborados explícitamente para no sanar de manera definitiva los males, sino para mitigarlos momentáneamente y asi garantizar su consumo sistemático, bloqueando la posibilidad de curas definitivas a enfermedades que atormentan a la sociedad contemporánea (como el cáncer) y incluso generando enfermedades para fortalecer su mercado. Si todo esto pudiera ser eliminado de nuestra realidad convenida, entonces podríamos insinuar que los medicamentos tampoco implicarían un problema en el potencial escenario de justicia e igualdad (un término que de tanto desearse y nunca alcanzarse ya nos parece incluso solo una frase gastada). 

Pero, en fin, tras esta reflexión detonada por el ejercicio económico, parece que la verdadera pregunta no es cuánto dinero recibiría cada habitante del planeta si se repartiera equitativamente la riqueza monetaria, sino cuánto nos costaría tejer un sueño colectivo que eventualmente se cristalizara en un nuevo modelo de realidad, en el que se favorecieran la dignidad, la tranquilidad y la felicidad de las siete mil millones de personas que vivimos en la Tierra. ¿Alguna respuesta?